31 diciembre 2010

Festejo de los locos recuerda la matanza de los santos inocentes

Muy de madrugada se soltaron “los locos” este martes 28 en varios caseríos de los municipios San Felipe, Cocorote y José Joaquín Veroes.
Mientras el mundo cristiano recordaba a los Santos Inocentes en memoria de la matanza ordenada por el rey Herodes en su intento por asesinar al nuevo rey de los judíos, nacido bajo la estrella de Belén para gobernar todas las naciones, según lo dictaba el antiguo testamento, en este festejo yaracuyano se mezclaba lo pagano.


En Crucito del municipio San Felipe, a pesar de la lluvia, 65 hombres con disfraz de mujer, correteaban a la orilla de la carretera, despertando a quienes aun a las cinco de la mañana no se habían levantado, en busca de verduras para el sancocho; mientras que en Guarataro unos 35 enmascarados acompañados de un conjunto musical recorría las polvorientas calles sin asfalto del caserío.


En estos dos poblados, el conjunto musical de Crucito tiene buenos instrumentos y en Guarataro lo conforma un cuatro, un tambor roto, unas maracas de juguete.

También en el poblado La Yuca del municipio José Joaquín Veroes, a unos 8 kilómetros de la carretera vieja que lleva de Yaracuy a Morón, sirvió de lugar de concentración a “los locos” de El Torito y Guabina.

En La Yuca, se concentraron los locos de El Torito y Guabina y luego de estar un rato con ellos bajaron en “colita” al pueblo. Al llegar a Guabina, los de El Torito se fueron a pie por la carretera polvorienta a su pueblo y los de Guabina se quedaron.


El conjunto de La Yuca es solo un cuatro y un tambor este año, las mujeres decidieron disfrazarse y hubo dos comparsa una de hombres disfrazados de mujeres y otra de mujeres.


Mientras que en Cocorote, luego de un taller dictado por Damely Barreto de la Escuela de baile y modelaje de Cocorote, a hombres y mujeres, estudiantes de la UBV, salieron a la calle. Aquí la música estuvo grabada y delante de la comitiva un carro de la Alcaldía de Cocorote encabezaba la comparsa.
En el poblado no se bailaron locos, pero desde hace varios años quizás 7 Damely ha querido que se realice en el pueblo.


Originalmente se bailaron en Santa María y hace unos cuantos años cuando aun desde la Zona educativa se ejecutaba el Festival Cantaclaro, en el evento distrital, unos maestros trajeron esta expresión local. A partir de allí se rego.
La vestimenta e instrumentación de estos “locos” es muy pobre, del 28 de diciembre, sin coreografías, vestidos de mamarrachos con mascaras algunas con cajas para envolver zapatos, tambores con cueros rotos o envases de pintura sirven para repercutir, sin embargo han perpetuado una expresión cultural desde hace varios años, en su mayoría explican que vino con habitantes de Canoabo.
Esta pandilla de locos, lleva un saco y allí echan todo lo que les regalan, yuca, plátano, carne, tomates, cebollas. En la tarde fabrican un sancocho comunal y allí acuden los vecinos plato y cuchara en mano.
Via Internet, encontramos una descripción de los locos de un pueblo de Falcón, lamentablemente no tuve la precaución de anotar el nombre del autor pero aquí va “En este año por lo general, muchachos, se buscan un montón de ropa vieja, mientras más extravagante y fea, mejor: vestidos de mujer, medias de colores fuertes, zapatos descombinados, botas, máscaras de forma no muy artística: con cajas de cartón, por lo general, y les pintan caras grotescas, o se ponen máscaras improvisadas... en general la idea es que no sea algo elaborado pero que la gente no te reconozca, y se disfrazan... ¿de qué mas? de "locos".

Por costumbre, el grupo debe llevar un Diablo, que por lo general es el líder del mismo (tiene que tener sus respectivos cuernos) y además, llevan un grupo, musical de al menos un cuatrista y un maraquero, y claro, nunca falta el loco que anda tocando un rallador a modo de charrasca... y se van por todas las calles del pueblo bailando, seguidos siempre por una multitud de mirones y chiquillos.

La gente, cuando oye la música y el ruido, sale de sus casas y les da dinero a los Locos, y estos bailan para complacer a la audiencia, mientras más feo y gracioso mejor, por supuesto... los músicos por lo general no están disfrazados, se les paga para que acompañen a los Locos en su recorrido de las calles del pueblo.
A veces pasan varios grupos de Locos el mismo día por la calle, unos más organizados que los otros, pero siempre causan curiosidad y siempre consiguen quien les de plata por hacer monerías.

Al final del día, pues como se dice aquí, se reparten la cochina, le pagan al músico o grupo musical que los acompañó, y pues... ¿qué mas sino a beber? al final de ese día borrachines es lo que sobra.”

Mientras, esperamos que el proximo año salgan de nuevo los locos.

28 diciembre 2010

San Benito reparte bendiciones a sus devotos

Este lunes 27 al caer la tarde San Benito con su capa azul, sus medallitas que le han colocado los devotos, su cuerpo erguido fabricado en madera y que lleva en su mano un corazón junto a una llama, y dicen los devotos que por eso en la gaita de tambora se lleva una lámpara, permaneció muy quieto en la iglesia de El Nazareno, en San Felipe, y allí luego de recibir la bendición salió a celebrar su día.
Y es que en San Felipe, Independencia y Cocorote el santo también tiene su romería al ritmo del Ajé, Chocho, Chimbanglero, Misericordia y Sangorongó e hizo su recorrido acompañado de fuegos artificiales.
Esta fiesta al santo negro llego con el grupo Danzas Yaracuy y ahora lo practica Yaracuy en música.
LOS CHIMBANGUELES DE SAN BENITO

El cortejo de San Benito lo conforman, el abanderado, los cargadores y los tamboreros y en esta oportunidad la procesión salió de la iglesia acompañada del abanderado, quien con los movimientos ondulantes de una bandera de color azul, que en su centro tiene bordado una cruz, este va limpiando o purificando simbólicamente el camino por donde transitan los Capitanes del Chimbánguel, anunciando que el santo está en la calle.

Los movimientos del Abanderado no son vacíos, las figuras que dibuja en el aire, tienen significados y mensajes diferentes en las diversas fases del rito.
Le seguían los cargadores, quienes se encargan de transportar en andas a la imagen y luego los tamboreros que ejecutan una batería de tambores bautizados chimbangueles, compuesta de varios tambores machos y hembras, de un solo parche, el cual es prensado a través de un juego de cuñas que cada tambor posee en su parte inferior que sirven para tensar las cuerdas que a su vez estiran el cuero.
El ejecutante carga el tambor colgado al hombro con una cinta negra y se ejecutan con la mano y con un palo o rama y en este caso de “rabo e´ratón” y la batería está compuesta por siete tambores cuatro machos: el tambor mayor o arriero, con Alberto Piñero; el respuesta o respondón, con Enmanuel Farnataro; el cantante y el segundo.
Los tambores hembras son: la primera requinta, con Elio Castillo; la segunda requinta, con Wilkar Azuaje y Yony Anzola y la media requinta con Antonio Palacio. El medio golpe o tamborito es un tambor que mide 25 centímetros de diámetro por 63 de altura, es pequeño en comparación con los otros tres tambores machos.
También se acompaña con maracas y las porto Juan Sánchez y Miguel Sánchez quienes también llevaban la voz cantante en los golpes y una flauta fabricada con manguera para llevar agua que funciona como una tubería, pero este lunes con una boquilla al final emitía notas musicales.
En las fiestas de San Benito los tambores ejecutan un total de seis golpes. Cada golpe cumple funciones específicas en los diferentes momentos del culto celebrado. La ceremonia se inicia con el golpe Cantica, luego el Chocho que es el golpe que solicita la salida del santo de la iglesia; una vez fuera del templo la imagen se toca el golpe “¡Ajé, ajé; ajé Benito ajé!” por todas las calles, al llegar al lugar donde estará el santo, se comienza el golpe Chimbangalero vaya, después el golpe Misericordia y finalmente el Sangorongo vaya.
La procesión luego de su salida de la iglesia, tomo la segunda avenida hasta llegar al terminal viejo de la ciudad capital y allí visito un local comercial donde hubo reparto de comida y bebidas, luego a su salida tomo la redoma para retomar la misma avenida visito otro local comercial hasta llegar a la Urbanización Banco Obrero a casa de la familia Hernández Gil.
A su paso devotos, transeúntes lo bañaban con licor, total que al llegar a la posada su ropa destilaba licor.
Para el 15 de enero esta previsto otra salida en el Barrio Simón Bolívar en Independencia y allí la noche anterior habrá un velorio con gaita de tambora; el 22 será en Las Acequias, Cocorote, el 5 de febrero en plaza Sucre, el 19 en Piedra Grande; el 19 marzo La Morita, el 29 de mayo en prado del norte, el 4 de junio en El Cementerio, el 9 de octubre en San Miguel
por lo anterior los chimbagueles se ejecutan durante todo el año, sin embargo es en los meses de diciembre y enero, cuando se observan en su mayor esplendor .

SOBRE SAN BENITO


Explica el Catalogo Patrimonial que a principios del siglo XVI entraron a Venezuela miles de esclavos africanos; trajeron consigo una serie de conocimientos musicales que se fueron adoptando en muchas regiones del país, influyendo esto en la forma en que se llevan a cabo la celebración de las manifestaciones tradicionales.
Una de las manifestaciones más sobresalientes celebradas en el estado Zulia es la fiesta en honor a San Benito de Palermo. Los tambores que se ejecutan en estas fiestas, por sus características organológicas, se encuentran emparentados con el bonkó enchemillá, un membranófono afrocubano de la sociedad secreta Abakuá, que procedente de la cultura Efik del río Calabar —actual Camerún—. No así las polirrítmias y las técnicas de ejecución, que en ambos géneros resultan totalmente distintas.

Esto sugiere que los chimbangueles son el producto de una fusión de diversas culturas, que fueron asentadas en el sur del lago de Maracaibo. Se dice que su imagen fue traída por algunas de las misiones que arribaron a las costas de estas poblaciones, principalmente por los misioneros dominicos, misión de fervorosa inclinación y devoción a este santo.
Otros dicen que el santo pertenecía a la misión de San Antonio de Punta de Piedras, pero que a raíz del cierre por el Decreto de guerra a muerte a los españoles establecidos en el país, se marcharon y entregaron el santo a familias de Ambrosio posiblemente a los Antunez, éstos a su vez a los Ochoa y éstos a la iglesia. De estas presunciones surge el antagonismo de los habitantes de La Rosa y de Ambrosio por la imagen. La fiesta está comprendida por el chimbanguele y la gaita.



26 diciembre 2010

La Navidad en Venezuela con la escuela regional de danzas

Existen diferentes expresiones culturales, gastronómicas, musicales y tradicionales que identifican la Navidad en Venezuela, celebraciones que tienen una gran fuerza, pues encierran innumerables reuniones colectivas que hacen que las fechas decembrinas sean muy especiales.
Entre esas festividades, se encuentran los bailes tradicionales que se realizan en diferentes regiones del país, que comenzaron este 24 y culminan en febrero, y para dar una visión total de la Navidad en Venezuela, recientemente la Escuela regional de danza dio a conocer el variado repertorio de este ciclo festivo., en su cierre de fin de año el pasado 13.
Dio inicio al evento la presentación del Mare-mare de los kariñas, seguido de Los pastores de San Joaquín, El baile del mono, Los Zaragozas, gaita de tambora, gaita perinajera, Giros blancos de San Benito, Tambor veleño, La iguana, Locos de Valle Grande entre otros.
El montaje estuvo a cargo de Evimer Garcia, de la planta de docentes de este centro de enseñanza de danza.
PASTORES DEL NIÑO JESÚS
En Mariara, Aguas Calientes y San Joaquín, localidades del estado Carabobo, y en Chuao y El Limón, en Aragua, se celebra el 24 de diciembre la fiesta popular Pastores del Niño Jesús.


Conocida como Velorio, Danza o Romería de los Pastores del Niño Jesús, esta fiesta popular rinde homenaje al nacimiento del Niño Dios. En ella se integran símbolos religiosos, representaciones de personajes sagrados y otros salidos de la imaginación popular en papeles divertidos y burlescos.
El Buey en la figura del Cachero adquiere un papel protagónico, mientras el Titirijí, un ave, acompaña a los pastores y pastorcillas.
En San Joaquín se inicia cuando el Cachero se dirige a la iglesia, seguido por dos hileras de pastores y pastorcillas (acompañados por Titirijí, el Viejo y la Vieja). Después de realizada la Misa de Gallos ocurre la aparición del Ángel Gabriel (representado por una niña). Luego la imagen del Niño Dios recibe un saludo de los pastores y se da inicio a la danza.

La danza es guiada por el Cachero o Curnos, quien indica el cambio de figuras. Pastores y Pastorcillas ejecutan sus movimientos organizados en dos filas, mientras que los demás personajes bailan libremente.La ceremonia prosigue con la Danza de los Pastores o el Entregue, acto de entrega de ofrendas que se efectúa frente al altar.
Los danzantes, en parejas, se ponen de rodillas para hacer su dádiva, entonando versos referentes al pago de sus promesas. Este acto se alterna con la realización de diversas figuras que, que reciben los nombres de: La Cruz, La Empalizada, El Molinete, El Entremetido, La Escuadra, entre otros.
El Cachero concluye las ofrendas con el entregue de los cuernos que simbolizan su rango y autoridad. Durante la fiesta se entonan aguinaldos dedicados al Niño Jesús. El conjunto musical está conformado por cuatro, guitarra, maracas, farruco y tambor, además de los gajillos (instrumentos formados por largas varas de madera con un travesaño en la parte superior en el que se colocan chapas de latón y cascabeles, junto con cintas y flores de papel), panderetas y maracas que suelen llevar los danzantes. Los ritmos musicales que se interpretan durante las distintas etapas de la danza son: El Villano, forma musical que se entona mientras se pasea la imagen del Niño Jesús hasta la iglesia y también para hacer las diferentes figuras de la coreografía.
El Entregue es un canto que improvisan los diferentes personajes para rendirle tributo al Niño Dios, mientras que El Levanten es un canto a coro que se entona después d cada entregue. En cuanto al vestuario, los Pastores usan faldas largas hechas con tiras de papeles coloridos, en la cabeza llevan sombreros de cogollo forrados con tiras de papel y decorados con flores y lazos.
Cada uno lleva en la mano derecha un gajillo. Las Pastorcillas, conocidas también como mariquillas, son hombres vestidos de mujeres, que lucen cabelleras de hilo de algodón o sintético y adornan sus rostros con maquillaje, aretes y collares. Cada Pastorcilla lleva en la mano una maraca engalanad con cintas y flores de papel.
GAITA PARA SAN BENITO MAÑANA



Otra expresión dancística puesta en escena fue la gaita de tambora y gaita de perijanera y que se pone en práctica todos los 27 de diciembre es la fiesta a San Benito de Palermo, una tradición afro-venezolana de los pueblos de la Costa del Sur del Lago de Maracaibo, que consta de un estribillo fijo que da nombre a la pieza, en cuartetas o sextetas. Es una suite con cuatro secciones diferentes: gaita, sambe, guacharaca y chimbanguele.

Golperos de Santa María galardonados en Cancion inedita

Los Golperos de Santa María resultaron ganadores en el renglón Canción inédita en el Festival de Aguinaldos y Parrandas 2010 que ofreció PDVSA La Estancia en su sede principal, el pasado 18.
El evento estuvo fue animado por seis agrupaciones de distintas regiones del territorio nacional, las cuales se encargaron de reavivar el sentir navideño en los presentes y realzar la importancia de transmitir estas tradiciones de generación en generación.

Otros participantes fueron Felipito y sus muchachos (La Sabana edo. Vargas), El Quinto Ensayo (Carayaca, edo. Vargas), Birongo y su Fulía (Birongo, edo. Miranda), Voces de Santa Rosa (Mérida, edo. Mérida) y Aguinaldo Pariano (Paria, edo. Sucre) protagonizaron este festival con cuatro canciones populares de estos géneros decembrinos, demostrando su talento frente a unas 500 personas.


El Festival premió además a la Mejor agrupación, el Mejor furruquero de la mano de seis distinguidos músicos de amplia trayectoria como Loreley Pérez, Ángel Palacios, William Fernández, Javier Marín, Jesús Rondón, Alexis Cedeño y Daniel Gil, los cuales conformaron el jurado en esta tarde sabatina.
El veredicto será difundido el próximo miércoles 29 de diciembre en el gran concierto de cierre de año de PDVSA La Estancia con los mejores exponentes de la Fiesta del Joropo y el Festival Caminos de la Salsa, dos de los eventos más exitosos del año. Los músicos invitados se pasearán por diversas expresiones de ambos géneros a partir de las 4:00 pm.
Este concierto va acompañado de actividades para las niñas y los niños, lo que implica que van a tener durante todo el día opciones de recreación, a partir de las 10:00 am comenzarán a llegar las estatuas vivientes de Teatro de Los Invisibles y Tres Pinceles. El espantapájaro, de Teatro Macanilla; El Guardián de caramelos, de Iave; y la pieza Imagen venezolana, de la compañía Circo Sur.

25 diciembre 2010

La reina de nuestra mesa navideña

Como todos los años, en nuestra casa hicimos hallacas. Las aprendimos a fabricar de nuestra madre, y no sabemos de dónde saco la receta.
La fabricación de estas hallacas se demoro varios días, empezó el 21.


Un solo día lo dedicamos a ir al mercado a buscar parte de los ingredientes. Fuimos a un lugar donde todo al principio se echaba en una bolsa y tenía un precio asignado por kilo. Con el correr de los días los precios se separaron. Allí solo compramos zanahoria, papas, ajos, cebollín, ajo porro, pimentones, cebollas. En otro se compraron los ajíes, apio, las hojas.



En otro lugar compramos la tocineta y en la carnicería, la carne y el pollo. Del año pasado eran las pasas pequeñas y las grandes, las aceitunas y alcaparras, venían en una cesta regalo de navidad. La harina precocida era de la compra de quincena.
El 23 en la mañana se cortaron los ingredientes para la preparación del guiso con carne de res troceado finamente, cebollas cortada finamente en dados, papas, apio, zanahoria en daditos, ajo porro cortado finamente, cebollín cortado finamente, ajo pelado y triturado, alcaparras pequeñas, pimentón rojo sin semillas, pasas, ají dulce picado finamente, sal y aceite con onoto.








El 24 en la mañana fue dedicada al corte del adorno con pimentón en julianas, pechugas sin hueso en tiras, cebolla en aros, papas en ruedas, tocineta en tiras, zanahoria a la juliana, jamón en tiras, carne en cuadros al que se acompaña de aceitunas rellenas y pasas. Y a la limpieza y corte de hojas.
Al mediodía del 24 comenzó “el hallaqueo”, y ya a las siete de la noche estaba terminado. A las once de la noche ya estaban en el estomago nadando entre ácidos.
LA HALLACA EN LA HISTORIA

Buscando en Internet en varios sitios se cita que en un documento del 13 de septiembre de 1608, publicado por el Archivo General de la Nación (Encomiendas, tomo V, pág. 165), trae una lista de personas que acudieron a reprimir la sublevación de Nirgua.
... Salvador Rodríguez, el cual lleva para su avío sayo de armas, espada y rodela y un arcabuz, dos libras de pólvora y cuarenta y seis balas, poco más o menos, tres rollos de cuerda, diez pares de alpargates, dos hachas de cuña, una caja de cuchillos carniceros, tres petacas de bizcocho, once quesos, dos adorotos de carne, una carga de harina de maíz, tres cargas de maíz, una almarada y agujas para alpargates, cuatro indios y una india de servicio, una piedra de moler, cinco bestias mulares, cuatro caballos, dos rolletes, tres hayacas de sal grandes, calcetas, calzones y otras menudencias de casa y de la guerra.

Julio Febres Cordero me llama la atención sobre un texto más viejo aún, que aparece en Los WeIzer en la conquista de Venezuela, de Juan Friede. En el juicio de residencia contra el gobernador Ambrosio de Alfínger, llevado a cabo en Coro por el Dr. Nicolás Navarro, en 1538, se acusó de crueldad a Luis González de Leyva, teniente general y alcalde mayor de Maracaibo: hizo atar a un palo al soldado Francisco de San Martín «y le mandó colgar del pescuezo dos hayacas de maíz... porque cogió a unos indios unos ovillos de hilo de algodón, y unas ahuyamas para comer».
Las dos hayacas de maíz, de 1538, v las tres hayacas de sal grandes, de 1608, eran evidentemente envoltorios o paquetes o bojotes de maíz o de sal. ¿De dónde venían esas hayacas? Es muy curioso señalar que el Lexicón o Vocabulario de la lengua general española del Perú, compuesto por el Maestro Fray Domingo de Santo Tomás y publicado en Valladolid en 1560, trae como voz quechua (páginas 90, 290):
Hallaca—pollo tierno de ave generalmente, antes que tenga pluma.
¿Puede ese «pollo tierno de ave» ser el origen de nuestra hayaca? No parece, de ningún modo, en vista de la trayectoria de la palabra. Más verosímil —como apunta Morínigo, en su reciente Diccionario de americanismos— es la relación con el tupiguaraní ayacá, que significa bulto, lío y últimamente cesta en el guaraní suroccidental. La acentuación aguda —dice— es reciente en los dialectos guaraníes. Ayacá con el valor de cesta lo encontramos efectivamente en varios vocabularios. Además, una serie de formas que son agudas en el sur son llanas en el norte: maracá-maraca, jacarandá-jacaranda, Guairá-Guaira, maracayá-maracaya (una especie de tigre pequeño), maracaná-maracana (un tipo grande de loro). Es indudable que una cantidad de voces y de nombres de lugar (Paragua, Paraguaná, etc.) testimonian una vieja relación entre el mundo tupí-guarani y el caribe-arahuaco, a través de la inmensa selva amazónica y de largas migraciones de pueblos. Es posible que también la hallaca ‘pollo tierno de ave’ del quechua esté relacionada con el tupí-guaraní ayacá. Pero nuestra hayaca parece prolongación de esa forma tupí-guaraní.

Después de las hayacas grandes de sal (o bojotes) del documento de 1608 y de las yayacas (o hallaquitas) del P. Gilii encontramos hayacas en la Autobiografía del general Páez. En 1831 Páez trata de ganarse a José Dionisio Cisneros, un indio que después de Carabobo se había convertido en jefe de partidas realistas, y durante once años tuvo bajo el terror los valles del Tuy y hasta las cercanías de Caracas. Y cuenta:
Con la mira de inspirarle más confianza, salí de Caracas y fui a pasar unos días a la hacienda de Súcuta, situada en uno de los territorios por él asolados. Allí procuré atraerme a los campesinos que bien sabía eran sus compinches, dándoles grandes comilonas de hayacas, que siempre terminaban con el baile llamado carrizo, a que eran aquéllos muy aficionados.
Después, hacia 1850, encontramos ya ayacas en el siempre descontento Núñez de Cáceres. En su tiempo se podía comprar en los bodegones «ayacas de tomate y carne zocata», que le parecían desagradables y plebeyas. Le gustaban, en cambio, las que se hacían con esmero y aseo en las «casas de comodidad».

A fines de 1852 llega a Cumaná el Consejero Lisboa, que se impresiona por la celebración navideña: en la Nochebuena grandes grupos de enmascarados recorren las calles cantando aguinaldos; luego entran todos en la iglesia a oír la misa; después sigue la cena, «en la que es de rigor —dice— que figure la ayaca, especie de pastel de carne con pasas, muy caliente y cubierto de pasta de maíz».
A mediados del siglo, la voz ya había escalado las alturas andinas. El 14 de diciembre de 1858 una crónica humorística de La Abeja, de Mérida, anuncia la proximidad de los bollos navideños, a los que llaman gratos hallacos: «Puesto que los bollos rígidos son tan sólo hallacas machos».
Hacia la misma época, en las Navidades de 1859, se reunía en Caracas un grupo de personas para comer en buena compañía unas suculentas hallacas de gallina. En el preludio de la sesión gastronómica, Juan Vicente González, con un encendido discurso (El Monitor Industrial, 4 de enero de 1860), exaltó las bellezas de su plato preferido, «de fragancia heliotrópica», al que consideraba ambrosía, y lanzó al ruedo una etimología, indudablemente humorística: hallar + arca. El etimologismo de los aficionados generalizó desde entonces la ll.

Contra esa ll y esa etimología reaccionó Adolfo Ernst en 1885 (La Opinión Nacional, Caracas, 31 de diciembre). Defendió la grafía ayaca, apoyado en un tupí-guaraní ayuá o ayá, revolver, mezclar, confundir, del que se había formado un sustantivo ayuacá, lo mezclado o revuelto, o ayayucá, cosa o substancia amasada. Ernst era un notable naturalista, pero sus etimologías no se pueden tomar en serio, aunque, como hemos visto, no es descartable el origen tupí-guaraní.
En ese tiempo Bolet Peraza hace también el elogio de la hallaca, en su evocación del viejo mercado de Caracas, instalado frente a la Catedral y la Casa de Gobierno. Junto a las populares arepas de chicharrón «se vendían —dice— las imponderables hallacas, especie de paquetitos envueltos en la hoja del banano [Bolet Peraza eludía el nombre popular de cambur], dentro de la cual se guarda, cobijado por telliz de masa, el guiso sin par; sabrosísimo manjar que no conocieron ni cataron los dioses del Olimpo, por lo que no pudieron continuar siendo inmortales».


¡Feliz Navidad!

23 diciembre 2010

Voces sinfonicas ofrecen concierto de fin de año

El patio central del museo Carmelo Fernández, en la Zona cultural de San Felipe, acogió recientemente el Concierto de Navidad, que este año organizó el Sistema de coros infantiles y juveniles de Yaracuy.
El mismo, titulado Iluminando al Niño, conto con la participación del coro infantil y el juvenil de la Orquesta Sinfónica Juvenil de San Felipe y el de padres y representantes bajo la dirección de Pedro Parra Goyo, los dos primeros están formado por niños y niñas vinculados a la agrupación orquestal.
Desde su formación han ofrecido varios conciertos y recitales no sólo en San Felipe sino también en otras poblaciones.

Asimismo, el coro de padres y representantes hizo su debut para dar respuesta a la inquietud de muchas personas interesadas al hacer música desde el canto.
Acompañados de diferentes instrumentos musicales, como cuatro y piano los coralistas mas jóvenes interpretaron Adornemos nuestra casa, un tradicional ingles, Alumbra cocuyito, de Iván Pérez Rossi , Si acaso algún vecino, una recopilación de Vicente Emilio Sojo, Lo tradicional, de Emma Díaz y Serena, un tema de Luìs Cruz y el coro juvenil canto Niño lindo, una recopilación de Vicente Emilio Sojo, Adeste fidelis, de John Francis Wade; Noche de paz, de Joseph Mohr: Franz X. Gruber y Aguinaldo oriental con arreglo de Modesta Bor.

Por su parte los papas, mamas y representantes hicieron un canto común con los otros dos coros en Aleluya, del Oratorio de El Mesías de George Friederich Haendel (1685-1759), Iluminando al Niño, de Miguel Ángel Castillo, feliz Navidad, de Cheo Feliciano y arreglo de Alberto Grau, La cabra mocha una gaita de Pradelio Hernández y con arreglo de Grau y Mi burrito sabanero, de Hugo Blanco

Premiada la reina de la mesa navideña en San Felipe

Ahora que la Academia de la Lengua ha eliminado como letra del alfabeto la ll, a lo mejor volvemos a escribir hayaca, pero eso poco importa a la hora de fabricarlas y comerlas y este miércoles 22 desde tempranas horas, las diez familias inscritas llegaron al lugar escogido para ocupar el espacio y participar en el III Festival de la hallaca, organizado por la Dirección de cultura y esparcimiento de la Alcaldía del municipio San Felipe.
En este encuentro con la gastronomía venezolana con las tradiciones y costumbres de nuestros pueblos, realizado en la plaza Luis Alcina en el barrio El Panteón resultaron favorecidas las hallacas de Zurangel González, con su mesa de Sabor y tradición y de La Ascensión, quien ocupó el primer lugar, con 414 puntos y ostentaba el No 4 quien recibió un premio metálico de tres mil bolívares fuertes.

El jurado calificador constituido por Nelson Morillo, Nancy Estanga Arquímedes Arias Haydee Castillo, Caracciolo Castillo, otorgaron el segundo lugar a Reinigismar Montes, de El Charito, portadora del No 7 con 391 puntos con un premio de dos mil bolívares con su mesa Los Exquisitos, y el tercero con mil bolívares fue para Marbella Jiménez, de La Cuchilla con 389 puntos y marcada con el No 6 y quien preparo un guiso con carne de vacuno, cerdo tocino y pollo.

Otros participantes fueron; Delia Malpica, de San Javier quien identifico su mesa como EL Sabor de mi Tierra; Ricardo Jiménez, de valle del Yurubi, quien le coloco a su lugar Sabor del Yurubi y dijo que sus hallacas tendrían sabor andino y los ingredientes se colocaron crudos.

Cada participante compró los ingredientes con dinero proporcionado por el ente municipal y por allí anduvieron las aceitunas, alcaparras, cebollas, papas, carne de ganado vacuno, cerdo y pollo, pasas, hojas de plátano que fueron comunes a todas las mesas; y allí echo a volar la imaginación de las recetas aprendidas de las mamas o abuelas.

Al lugar llevaron los ingredientes ya preparados y solo se dedicaron a armarlas y cocinarlas en fogones de leña.
Cada mesa fue adornada con motivos navideños, flores de navidad, manteles, gorritos rojos con o sin estrellas. En este año la comisión organizadora puso normas de higienes como uso de guantes, gorros, delantales por eso los ingredientes llegaron en sus respectivos envases.
LAS PRIMERAS HAYACAS
Poco tiempo antes, en 1538, en el Juicio de residencia contra el gobernador Ambrosio de Alfinger, llevado a cabo en Coro por el Dr. Nicolás Navarro, se acusó de crueldad a Luis González de Leyva, teniente general y alcalde mayor de Maracaibo pues hizo atar a un palo al soldado Francisco de San Martín “y le mandó colgar del pescuezo dos hallacas de maíz(.....) porque cogió a unos indios unos ovillos de hilo de algodón y unas ahuyamas para comer”
Otra referencia a la hayaca hacia 1608 habla de “tres hayacas de sal grandes”, pero la palabra hallaca aparece entre las vituallas entregadas a los soldados que llegaron a exterminar a los indios Jiraharas que se encontraban alzados contra los españoles en las montañas de Nirgua.
Poco importa hoy cómo se escriba, lo que cuenta es que se prepare y se coma en cada hogar venezolano. Porque el que no come hallacas en esta época es un huérfano de amor, un paria gustativo execrado de la mesa nacional, un excluido, un exiliado, dice Rafael Cartay, cronista de la cocina venezolana.
Fabricar y consumir hallacas o hayacas es un esfuerzo por mantener vivas las tradiciones que hacen grandes a sus pueblos. Ya lo había dicho Aquiles Nazoa “Sólo la Hallaca en su cartuje verde, permanece y sobrevive, como un cofre submarino que alojará, a prueba de piratas, la personalidad nacional


Un fragmento de Cartay ilustra el proceso de confección de una hallaca, o hayaca Una característica importante en la elaboración de las hallacas tiene lugar en la escogencia de la forma de envolverla. La forma tradicional y que conduce a la presentación de una hallaca cuadrada consiste en el uso de dos tapas similares de masa para alojar el guiso. Cuando el guiso se envuelve en una sola hoja con la masa extendida, generalmente se obtiene una hallaca rectangular. La escogencia de uno u otro sistema de presentación es propio de cada señora aunque podemos decir que en el centro del país y especialmente en la capital, las hallacas son generalmente cuadradas y por ende de dos tapas.

Extender la masa en las hojas de cambur o plátano es una labor que se reserva para las más jovencitas de la casa. Recordamos los tiempos cuando se extendía la masa con un cuchillo que se mojaba frecuentemente en agua salada para darle plasticidad a la superficie que permitiera extender la masa hasta formar una película muy fina. Hoy, también se han desarrollado tecnologías que facilitan mucho estas labores. El espesor de la masa que envuelve a las hallacas es un buen indicio de su calidad.
Llegamos al guiso, el alma de la hallaca, que define tanto su calidad como su lujo y hasta su geografía. Los componentes del guiso de una hallaca podemos descomponerlos en dos categorías. Los elementos esenciales que son comunes e imprescindibles en todas las hallacas y los que constituyen el adorno o lujo que tiene fuertes implicaciones tanto económicas como geográficas.
Para hablar de los ingredientes fundamentales diremos que el guiso de una hallaca esta constituido por carne de cochino, de res y de aves -generalmente gallinas y preferiblemente de corral- y una serie de condimentos: cebollas, ajos, tomates, pimentones, yerbas aromáticas y especias que variarán, tanto en presencia como en proporción, con el gusto de cada familia.

Las gallinas se sancocharán previamente pues una parte del caldo resultante se utilizará en la preparación de la masa y la mayoría de ese delicioso consomé será para el almuerzo familiar durante los dos días de preparación de las hallacas. De la carne de las gallinas se reservarán las pechugas y la carne restante, de muslos, patas, alas y el resto del cuerpo se desmenuzará para incorporarlo al guiso. Nunca se utiliza la piel de las gallinas.
Elementos muy importantes y que se dosificarán de acuerdo a las costumbres familiares, serán los encurtidos en mostaza, el vino o vinagre u otro elemento que le suministre sabores agridulces, el picante y el papelón.
Como podemos apreciar, los ingredientes de las hallacas hacen concurrir en un solo plato las culturas que integran las etnias del país, pues el maíz representa la cultura indígena, los guisos de carne son comunes en la cultura negra, los adornos de almendras, aceitunas, alcaparras y pimientos son reflejo de la influencia española y árabe y la incorporación de especias le suministra sabores de lejanas tierras orientales, integrando lo que acertadamente, nuestro Presidente Rómulo Betancourt llamó “la multisápida”. También, como anota el arquitecto y magnífico comunicador Garam Mattar, en la hallaca se encuentran presentes los cuatros elementos gustativos que podemos percibir: dulce, salado, agrio o ácido y amargo.
El guiso, en el centro del país, se cocina por largas horas, en otras regiones, como en los Andes, podemos encontrar que la hallaca se arma partiendo de un guiso donde aparecen componentes crudos.
Fotos:Cortesia Raimundo Torin

22 diciembre 2010

Ensamble experimental municipal Yurubi.


En la planta baja del Edificio Tacarte, tuvo lugar este martes 21 la celebración del primer año de vida del Ensamble experimental municipal Yurubi.
Este grupo musical conformado por docentes de diferentes niveles, modalidades y planteles está compuesto por Laura Muñoz, Simón Camacaro, Jacqueline Gutiérrez, Alberto Salazar, Yolanda Delgado, Eliezer Encinosa, Froila González y Adelmo Barrios.
En su intervención interpretaron Iluminando al niño, de Miguel Angel castillo, Llego la parranda, una recopilación de Un solo pueblo, Sentir zuliano, una gaita de Norberto Pirela (autor) y José “Joseito” Rodríguez (compositor), El Niño de Yaracuy, de René Rojas; Bicentenario de la autoría del grupo.
Estuvieron acompañados en esta ocasión por el Ensamble experimental zonal y el grupo Tambor y son, dijo Muñoz.

21 diciembre 2010

Héroes y Heroínas de Venezuela en Tienda de arte

En el marco de la celebración del Bicentenario de la Independencia, el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, a través de la Tienda de arte, de la Red de arte venezolano, abrió sus puertas este sábado 11 a la expoventa, Héroes y Heroínas de Venezuela.

Héroes y Heroínas de Venezuela, es una muestra sobre el papel protagónico de la mujer y hombre venezolana,o en la lucha por nuestra Independencia, aspecto fundamental dentro del proceso emancipatorio nacional.
La muestra, recoge obras de los creadores trujillanos Jesús Capote y Rosalía Valero, quienes recrearon los héroes y heroínas de nuestra independencia mediante tallas y muñequería. Las piezas que forman parte de la colección de obras que la Red de Arte por encargo a estos importantes artistas populares en en la cual destacan: Juana la Avanzadora, Josefa Camejo, Simón Bolívar, José Leonardo Chirinos, Pedro Camejo o “Negro Primero” y Luisa Cáceres de Arismendi.


> Además de la inauguración de la muestra “Héroes y Heroínas Del Bicentenario” “también compartimos con creadores, gente de la cultura, amigos y amigas, el quinto aniversario de la Tienda Red de Arte San Felipe y de la Librería del Sur, espacios adscritos al Ministerio del Poder Popular Para la Cultura y se contará con la participación de Justina Salina, una cantante sanfelipeña que interpretara algunos temas”, informó Arnaldo Yarza, responsable de la Tienda de arte.
Y por alli estuvo Justina Salinas acompañada de Jesus Martinez desgrnnado notas musicales.

19 diciembre 2010

Sistema de Orquestas Sinfónicas de Yaracuy cierra temporada 2010 con la Juventud Yaracuyana

Este sábado 18 en el patio del museo Carmelo Fernández en la Zona cultural de San Felipe, se dio el último concierto del Sistema de Orquestas Sinfónicas Infantiles y Juveniles de Yaracuy.
El mismo, estuvo a cargo de año de la Orquesta Sinfónica de la Juventud Yaracuyana con el director invitado Hernán Rodríguez, director de la Sinfónica de la Juventud Zuliana Rafael Urdaneta, en Maracaibo capital del estado ZuliaLa Sinfónica de la Juventud Yaracuyana, integrada por más de 120 jóvenes, es una de las orquestas que agrupa a jóvenes de diferentes municipios yaracuyanos y su director titular es Diego Guzmán.
Para el concierto de cierre de la temporada 2010 se escogió un repertorio de dos piezas, la Obertura de I vespri siciliani, también conocida bajo el título francés de Les vêpres siciliennes (Las vísperas sicilianas), una ópera en cinco actos con música de Giuseppe Verdi y libreto en francés de Charles Duveyrier y Eugène Scribe a partir de su obra Le duc d'Albe.. De seguido interpretaron los cuatro movimientos de la Sinfonía No 1 en Re Mayor, de Gustav Mahler, que bautizó como Titán por la novela de Johann Paul Richter, conocido como Jean Paul.

El primero de ellos Langsam, schleppend, Como un ruido de la naturaleza; Scherzo: Kräftig bewegt,doch nicht zu schnell, con aires de la danza popular austriaca; Trauermarsch: Feierlich und gemessen, ohne zu schleppen, una marcha fúnebre que también han llamado en ocasiones “El entierro del cazador”, es el cortejo fúnebre del alma de un cazador cuya sepultura acompañan los animales del bosque y Stürmisch bewegt, es el gran final de la obra simboliza el tránsito de las tinieblas a la luz.
Los aplausos no se hicieron esperar y al grito de ¡Otra, otra! Interpretaron el Mambo No 8 de Dámaso Pérez Prado.