Encuentro de la tradicionalidad Cuba-venezuela cerro con boleros y guaguanco

Luego de cuatro días de presentaciones de circo, danza y música, talleres y master class, jornada medico-asistencial, concluyó este domingo 3 en la noche y en Yaracuy el Encuentro Cuba-Venezuela organizado por el Centro Nacional de la Música que fue un espacio para estrechar la integración cultural entre ambos países. Alrededor de 25 actividades caracterizaron la cita, con la particularidad de que la mayoría tuvo por escenario espacios abiertos en diez municipios como José Joaquín Veroes, San Felipe, Independencia, Antonio José de Sucre, Cocorote, Manuel Monge, La Trinidad, José Vicente Peña, Nirgua en los cuales profesionales de ambas naciones mostraron su arte. En declaraciones a la prensa, Jose Antonio Naranjo ”toñito” director de la Compañía Nacional de música, dijo que fue una inolvidable experiencia y espera luego de esta primera vez continuar por todo el país. Por su parte el evento final fue en la sala del Teatro Jacobo Ramírez del complejo cultural Andrés Bello en San Felipe, con la actuación de la Orquesta Filarmónica Nacional bajo la dirección de Daiana García como directora invitada. La joven vino directamente de La Habana, Cuba donde dirige la Sinfónica Juvenil Amadeo Roldan y es docente en el Instituto Superior de Arte en su país. Sobre el repertorio dijo que lo escogió para mostrar la evolución de la música sinfónica en Cuba, por eso seleccionó La bella cubana, de José White Laffite que vivió entre el siglo XIX y principios del XX, una pieza original para violín y piano, pero esa noche tuvo nueva orquestación de Guido López Gavilán. La pieza explico, es una habanera contradanza, dos ritmos muy usados en el siglo XIX , es muy lirica y describe la belleza de las mujeres cubanas.

De seguida se interpreto un Danzón, de Alejandro García Caturla versionado por Gonzalo Romeu. Este danzón en su parte central, el montuno hacia adelante tiene una especie de estribillo que da entrada al chachachá, y le siguió, Viernes de ciudad, de Aldo López Gavilán, un joven de 30 años que escribió esta pieza para violín, piano y batería y el arreglo interpretado en la noche es del año 2004. “Es una música descriptiva de un día viernes desde que amanece, lo que ocurre en la calle al mediodía hasta que anochece con una gran fiesta.” dijo Finalizo el concierto un Guaguancó, de Guido López Gavilán, una variante de la rumba cubana ,llevada a lo sinfónico por primera vez, agrego que tomo fragmentos de guaguancó muy populares en su país e hizo una gran pieza donde no había instrumentación pues este ritmo nace a final del siglo XIX en los barrios pobres de Matanzas y la Habana y lo tocaban con sartenes y cucharas y alguien respondía “ es nuevo que un compositor tome esas melodías sin ninguna base armónica que no fuera percusión y lo lleve a sinfonía. TARDE DE BOLEROS Previo al concierto en el patio del museo Carmelo Fernández tuvo lugar una tarde de boleros a cargo del tenor Idwer Álvarez acompañado en la guitarra de Pedro Colombet y en el tres por Jesús Milano y la trovadora cubana Albeidy Verdecías, quien es colaboradora en la Misión Cultura Corazón Adentro.


Ambos tomaron como genero el bolero de ambos países para mostrar además de sus voces, lo romántico de sus letras y música, así se oyó desesperanza de María Luisa escobar, Viajera del rio, de Manuel Yánez, Para vivir, de Pablo Milanés, un popurrí de boleros que incluyo Nosotros, de Pedro Junco Redondas, Quiéreme mucho de Gonzalo Roig y Agustín Rodríguez. Así cerró el encuentro de lo más tradicional de Cuba y Venezuela, con música. >

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