Encuentro de la tradicionalidad Cuba-venezuela cerro con boleros y guaguanco
De seguida se interpreto un Danzón, de Alejandro García Caturla versionado por Gonzalo Romeu. Este danzón en su parte central, el montuno hacia adelante tiene una especie de estribillo que da entrada al chachachá, y le siguió, Viernes de ciudad, de Aldo López Gavilán, un joven de 30 años que escribió esta pieza para violín, piano y batería y el arreglo interpretado en la noche es del año 2004. “Es una música descriptiva de un día viernes desde que amanece, lo que ocurre en la calle al mediodía hasta que anochece con una gran fiesta.” dijo Finalizo el concierto un Guaguancó, de Guido López Gavilán, una variante de la rumba cubana ,llevada a lo sinfónico por primera vez, agrego que tomo fragmentos de guaguancó muy populares en su país e hizo una gran pieza donde no había instrumentación pues este ritmo nace a final del siglo XIX en los barrios pobres de Matanzas y la Habana y lo tocaban con sartenes y cucharas y alguien respondía “ es nuevo que un compositor tome esas melodías sin ninguna base armónica que no fuera percusión y lo lleve a sinfonía. TARDE DE BOLEROS Previo al concierto en el patio del museo Carmelo Fernández tuvo lugar una tarde de boleros a cargo del tenor Idwer Álvarez acompañado en la guitarra de Pedro Colombet y en el tres por Jesús Milano y la trovadora cubana Albeidy Verdecías, quien es colaboradora en la Misión Cultura Corazón Adentro.
Ambos tomaron como genero el bolero de ambos países para mostrar además de sus voces, lo romántico de sus letras y música, así se oyó desesperanza de María Luisa escobar, Viajera del rio, de Manuel Yánez, Para vivir, de Pablo Milanés, un popurrí de boleros que incluyo Nosotros, de Pedro Junco Redondas, Quiéreme mucho de Gonzalo Roig y Agustín Rodríguez. Así cerró el encuentro de lo más tradicional de Cuba y Venezuela, con música. >
Comentarios
Publicar un comentario