Orquesta Sinfónica de Yaracuy puso a bailar a los caraqueños

La música académica se adueñó recientemente de los espacios del anfiteatro de la plaza Juan Pedro López, ubicada entre las esquinas de Mijares, Salas, Las Mercedes y Altagracia, en Caracas con la presentación de la Orquesta Sinfónica de Yaracuy con dirección de Diego Guzmán. El concierto conto con el auspicio del Banco Central de Venezuela, y el repertorio se compuso de la Overtura de la opera Ruslan y Ludmila, de Mikhail Glinka, basado en un poema de Alejandro Pushkin .La obertura es una pieza breve y se basa en tres temas: El de Ruslán, enérgico y guerrero; el de su amor por Ludmila, más tierno; y el del malvado enano Chernomor. También interpretaron el cuarto movimiento, un Allegro con fuoco, de la Sinfonía Nº 9 en mi menor, Op.95 , también conocida como Sinfonía desde el Nuevo Mundo o Sinfonía del Nuevo Mundo, de Antonin Dvořák; y La marcha No 1 de Pompas y circunstancias Opus 39, de Edward Elgar , junto a Guerra de secciones. Cerro el concierto tres temas del repertorio música latinoamericano, que a pedido del publico se repitió, pues los hizo “echar un pie” en medio de la plaza y fueron Mambo, del cubano Dámaso Pérez Prado, conocido como “Rey del mambo” que combina varios géneros de su natal Cuba; Mambo de George Benson, y un pajarillo seguido del joropo Alma llanera, con música de Pedro Elías Gutiérrez

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