María Eugenia Clisanchez muestra en su artesanía sus vivencias
La exposición que abrió este viernes en la Tienda de arte, María Clisanches de Álvarez, propone un recorrido por algunos ciclos de su vida.
La muestra forma parte del ciclo expositivo de este ente adscrito a la Fundación red de arte venezolano del Ministerio del poder popular para la cultura, y allí expone parte de su devoción mariana, alcancías y el trabajo rutinario.
Clisanchez, es yaracuyana y en sus días de adolescente, recién graduada de bachiller y en espera de cupo comenzó asistir a los talleres de cerámica popular que se dictaban en el extinto Centro de Cultura Popular Don Teófilo Domínguez, situado en la cuarta avenida con calle 14 de San Felipe.
Allí, recibió instrucciones del ceramista Francisco Villoria, durante dos años y aprendió la técnica de trabajar con rollo superpuestos que aun trabaja. Luego al comenzar en la universidad y en Valencia se caso y comenta que “mientras las niñas estaban en el colegio” realizo un taller de trabajo en gres y empezó a trabajarlo. Durante cierto tiempo abandono el trabajo en arcilla.
De esta técnica de gres ha tomado algunas para aplicar a las imágenes, sobretodo cuando trabaja elementos planos y farales para los vestidos.
De regreso a San Felipe, pues su hija es atleta y representa los colores de Yaracuy, retoma el trabajo artesanal desde hace 11 años.
LOS PRODUCTOS CULTURALES
Hoy día trabaja en su Taller Alclis, desde hace 3 años ubicado en la avenida Manuel Cedeño en San Felipe, allí dicta talleres, expone y vende y junto a su familia unos pintan, otros cortan la madera que usa para soporte de las piezas.
La muestra la conforma vírgenes, que reflejan la devoción mariana inculcada por su madre y cuenta que en uno de los novenarios iban a repartir imágenes religiosas como recuerdos y algunas quedaron y de allí arranco.
También se encuentran un cuarteto de bomberos, pues su familia está ligada al Cuerpo de Bomberos de Yaracuy y ella misma fue en una época personal al igual que sus hermanas, su esposo. Y alcancías como consecuencia de una que fabricó para su nieta.
En la muestra no podían faltar los elementos de nuestra identidad como los músicos de joropo llanero, vestidos con su liquiliqui y tocando arpa junto a la pareja de baile. Y junto a esta variedad de piezas también se junta el deporte, pues su hija es atleta
Estos productos culturales están a la venta y a precios módicos en la Tienda de arte en el edificio Rospier, en San Felipe.

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