Cocineros locales de Yaracuy hablan de sus saberes y haceres




Durante la mañana de este 26 de marzo, los árboles que crecen en lo que fue la iglesia de la ciudad de San Felipe el Fuerte, sirvieron para cobijar al público que se dio cita en una actividad del Encuentro de cocinas patrimoniales organizado por el Archivo del folklore Yaracuy.

Los sabores y olores pueden ser propios de un lugar, pero pueden ser elaborados e reinterpretados y no por esto, pierden valor en la cocina patrimonial, y fue esta la esencia de la conversa.

Fue un ameno conversatorio con cocineras de los municipios Nirgua, Simón Bolívar, San Felipe, Cocorote y José Joaquín Veroes, para compartir sus saberes y haceres.

Abrió Nancy Estanga, de Taria, en el municipio José Joaquín Veroes, para comentar como de la voz y hacer de su tía desde la niñez comenzó a ver en los fogones de ella recetas que aprendió, practico y recogió en un recetario, De la tierra al gusto





Un libro, con fotografías de Selenis Martínez publicado en San Felipe- por el Archivo Regional de Folklore del Estado Yaracuy-ARFEY (Colección: Cuadernos del Archivo. N° 6  y que recibió Mención Honorífica en la categoría Libro de Gastronomía, en el II Premio Nacional del Libro de Venezuela – 2004. Ministerio de la Cultura-Centro Nacional del Libro-CENAL.

Contó Estanga, que aun busca el olor y sabor de esa cocina de la tía Sara, con una tinaja, donde se servía café a los hombres en taza y a las mujeres en tazas sin asas y a los niños en totumitas.

Allí, aprendió hacer mazato; sacuso; harina de plátano que guardaba en totumas y usaba en atol, sacaba aceite del coco para freír pescado.

DESDE EL HOSPITAL SAN AGUSTÍN

Los pavitos, fueron declarados Bien de interés patrimonial por la Alcaldía del municipio San Felipe en el 2019. De su conocimiento se sabe desde la sexta década del siglo pasado, cuando salían del horno de la casa de las hermanas Chirinos, Ana y María Etelvina.

Una de ellas, María Etelvina, estuvo en el Hospital San Agustín, con las hermanas de la Congregación de las Hermanas Recoletas del Sagrado Corazón de Jesús y que llegaron a San Felipe el 4 de marzo de 1927 con motivo de la inauguración del centro médico que decayó con la inauguración del  Hospital Policlínico Dr. “Placido Daniel Rodríguez Rivero” ubicado en Independencia frente a la Plaza Sucre,  inaugurado el 24 de julio de 1943.

Allí con las monjas, aprendieron hacer los pavitos, hacer que lo trasmitió al hijo Ricardo quien junto a su esposa, fabrican.

Por otra parte Haydee Castillo, también es conocida por la fabricación de pavitos, un manjar con base de plátano, que aprendió en la panadería La estrella, propiedad de sus padres, y compartió su receta. A este grupo de fabricantes de pavitos, se une Zobeida Gómez Pino.

Es de destacar, que la presencia de las monjas en el país en el siglo pasado, dejó un legado en dulcería, en Mérida las clarisas dejaron los dulces abrillantados.

LA MEZCLA  DE SABORES Y OLORES EN EL VALLE AROA

Cada año se celebra en Aroa, capital del municipio y organizado desde el Ateneo de Aroa, el Festival gastronómico de Aroa. dedicado a reivindicar la memoria de la cocina y para hablar de este evento estuvo Tobías Salazar y quien estuvo acompañado de Pablo Franco y de Estela Palacios.

Comentó, que el hecho de ser un punto de concentración de esclavizados, ingleses, holandeses, isleños, italianos, para trabajar en las minas de cobre, trajo una mezcla de culturas

Este festival cada año tiene un hilo conductor para recuperar esa memoria, el primero en  el 2002 dedicado a Las mejores recetas tradicionales de Aroa, 2003 Lo que come el aroeño, 2004 Comidas para celebrar, 2005 Que se comió en 400 años de las minas de Aroa, en el 2006 Café y cacao, 2008 La hallaca: sabor venezolano, 2009 La naranja: sabores nuestros, 2010 Carne y sazón de Aroa, 2011 Aroa: la vía láctea, 2012 Aves del corral aroeño, 2013 El Festival gastronómico del Ateneo de Aroa toma las calles, 2014 sabores de Aroa, 2015 Suculento cochino entre otros.








Y una de las ganadoras del festival Estela Palacio, preparó granjería, herencia holandesa para degustar.

PONCHE DE SAN JUAN EN NIRGUA

También, se habló del Ponche de San Juan, de Nirgua, pues hay varias maneras de fabricar ponche el día 24 de junio y en esa comunidad las hermanas Escobar Santeliz, Petra Yolanda, Lilia Rosa, y Estela Josefina, forman parte de una familia con muchos años fabricando ponche y junto a otras son parte del reservorio de esa memoria

Y explico Estela Escobar, en nombre del grupo de cocineras del Consejo local comunitario para la salvaguarda del patrimonio y diversidad cultural de cocinas patrimoniales de Nirgua, que este ponche lo aprendieron de su padre.

Añadió, que hay varias recetas, y ellas llevan con más de 100 años de fabricación que viene de la abuela paterna que celebraba  el día de San Juan y aun lo celebran.

Este ponche lleva leche, huevo, canela, nuez moscada, clavo de olor, pan salado y aguardiente claro, pero el principal ingrediente es el amor, dijo.

LOS BUÑUELOS DE COCOROTE

Y desde Cocorote Francisca Gonzáles en nombre de la asociación civil converso sobre la Feria del buñuelo y los logros a lo largo de más de 20 años.

A lo largo de la conversa, quedo en evidencia que es posible identificar un proceso de “re-transmisión de saberes y haceres” de generación en generación (LP)

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