Ocarina Castillo: “Es bueno tener una declaratoria, pero mejor tener conciencia patrimonial”
Dibujo de Nazareth Alejos
Durante la mañana de este 26 de marzo, los árboles que crecen
en lo que fue la iglesia de la ciudad de San Felipe el Fuerte, sirvieron para
cobijar al público que se dio cita en el ciclo de ponencias del Encuentro de
cocinas patrimoniales organizado por el Archivo del folklore Yaracuy.
La primera ponente fue Ocarina Castillo, quien centro su
trabajo en Lo Comido, Lo añorado y Lo interpretado. En el primer aspecto,
expreso en una video conferencia, que el acto alimentario es complejo, y
encierra varias dimensiones como lo ecológico, lo biológico, fisiológica,
social y cultural.
Señaló, que la complejidad del acto alimentario, permite
cruzar fronteras que mantenía todo lo
que gira en torno a la alimentación como la producción agrícola, dietética,
salud, hoy día la complejidad alimentaria
se resume en la
multidimensionalidad, un ensamble
entre lo biológico, fisiológico, ecológico, social simbólico. No es posible
acercarse al acto alimentario sin referirse a estos elementos que le dan
sentido.
Lo segundo de la complejidad del acto alimentario, es la transversalidad, un punto de encuentro y de
partida para los saberes, prácticas sociales y lo tercero es el tejido con
variadas conexiones e interconexiones. Esto equivale, a que no hay acto
alimentario donde no estén presentes.
LO COMIDO
En este aparte, manifestó que si comer es el hilo de todo, lo
comido es consumir un alimento por la boca, tragarlo y esto, genera
satisfacción.
Para muchos hay una comparación entre el disfrute de comer
con el deseo de amar, de allí que la comida y el erotismo estén juntos,
complementándose.
También la comida y el lenguaje, tienen relación y el punto de conexión es la boca, la misma boca que hablamos, con la que comemos y con la que besamos.
De allí, que la relación entre comer, satisfacción y disfrute
está en la base de poemas, canciones que dicen que la pasión se expresa
comiéndose a besos, refirió a través del video.
Y cada día se descubre, que comer va más allá de lo
nutricional y biológico, hay una relación entre el sistema nervioso central y
la alimentación, este nuevo significado lo coloca en el centro de la resistencia a las
enfermedades. De manera que lo que comemos hoy tendrá repercusión en futuras
generaciones.
LO AÑORADO
Lo comido tiene que ver con Lo añorado, lo que comimos en un
determinado momento, también con lo que queda en nuestra memoria, nuestro
registro, nuestra identidad, enunció la ponente.
Lo añorado, es lo que se extraña, recordar la ausencia de algo o alguien, y en este caso puede que tenga que
ver con la memoria de la infancia, del pasado de la familia, del entorno que tienen
que ver con un repertorio gastronómico vinculado a lo social.
Expresó Castillo, que Lo añorado, tiene que ver con migraciones, con
lo que llego y lo que se deja, con lo que se llevaron los que salieron.
Y en este momento, se convierte en una fuerza importante para
el estudio de la gastronomía, muestra nuevos caminos para entender la
territorializacion y desterritorializacion.
Estas nuevas perspectivas vinculan a las cocinas
patrimoniales. Por eso los sabores de la localidad están relacionados con el
momento actual, al intercambio cultural a los
cuales estamos sometidos .Estos han producido un entramado intenso con signos, símbolos, lectura, nomenclaturas,
ingredientes, preparaciones, dijo.
Este entramado intenso, variado produce un sentimiento
de reconocer la realidad en que nos
movemos y lo otro una preocupación de
que ese entramado pueda poner en riesgo
la diversidad.
Manifestó, que esta situación plantea la necesidad de nuevas
herramientas, enfoques para acercarse a este nuevo entramado, desde el tiempo
histórico
Otro elemento es la interculturalidad, un fenómeno que hay
día de intercambios culturales, muestra
los cambios permanentes, y hace que las identidades fragmentarias que
interactúan.
En cuanto los contenidos culturales actuales, señaló que el
proceso migratorio en Venezuela, a través
de los sabores están abriendo caminos
en otros lugares, otras realidades, esto hace ver la territorialización y su
opuesto, pero también la reterritorializacion, en otras latitudes.
LO INTERPRETADO
Añadió, que el patrimonio es una actividad productiva, de
gran valor política porque tiene que ver con los derechos del ciudadano y su
defensa es corresponsabilidad propia de los ciudadanos. La relación entre el patrimonio, es una
manifestación de ciudadanía.
Y de allí que las cocinas patrimoniales como expresión de cocinas locales, que cuenten con territorio donde este su paisaje, la
historia, la geografía, vinculaciones sociales,
de la población, todo junto, expresándose y que lleven un periodo de practica al menos de una
generación.
En las cocinas
patrimoniales, hay conocimientos, prácticas específicas y más que un problema
de salvaguardia es de salvaguarda por
parte de los cocineros, productores, pueblo, localidades.
Es bueno, tener una declaratoria patrimonial, pero mejor
tener conciencia patrimonial que descanse en la corresponsabilidad, que
descanse en lo que se conoce, se reconoce, y se conserva, lo que pueda ser el
patrimonio dijo. (LP)
---------------------------
Ocarina Castillo
Magíster en Historia y con doctorado en Ciencias Políticas, ocupó la
Secretaría de la UCV entre 1996 y el 2000, y fue su directora de Cultura
(1988-1992), consagrando 42 años de vida dedicados al mundo académico en
paralelo a su pasión por la gastronomía, la cual ejerce como miembro de la
Asociación Venezuela Gastronómica y profesora honoraria de la Universidad Le
Cordon Bleu de Lima.
Distinguida con la mención "Tenedor de oro" de
Academia Venezolana de Gastronomía, fundadora de la cátedra de Antropología de
los sabores en la escuela de Sociología de la UCV, así como del diplomado
"Alimentación y Cultura en Venezuela".





.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario