7 de abril de 1928: sublevación militar

 



El 7 de abril de 1928, estalla un movimiento revolucionario dirigido por el capitán Rafael Alvarado, un joven instructor de artillería y de los sub-tenientes Barrios, Fernández y Leffman (de la Academia Militar.

 Los militares contaron con el inmediato y amplio respaldo de los estudiantes y de otros sectores de la sociedad caraqueña. De esta manera, los dirigentes estudiantiles del 28 que habían iniciado un movimiento de protesta, se vieron envueltos al poco tiempo en un movimiento armado, cuya finalidad era derrocar al gobierno de Gómez.

Al amanecer del 7 de abril, los conspiradores tomaron el cuartel de Miraflores y, cuando se dirigían al cuartel San Carlos, fueron dominados por el propio general López Contreras.

 

Todos los involucrados fueron detenidos y torturados. El Capitán Alvarado, murió en la prisión del castillo de Puerto Cabello, el 12 de diciembre de 1933.

El Capitán Rafael Alvarado Franco, para el momento de la insurrección cívico militar era Instructor de Artillería del Ejército y profesor en la Escuela Militar, sin mando de fuerzas.

Se trataba de un joven yaracuyano treintañero de aproximadamente 1,75 de estatura, porte distinguido, color blanco pálido, ojos pardos y un tanto soñador y carismático que había nacido en Nirgua en l898, curso estudios de pedagogía en Chile, donde también se graduara de subteniente en su Escuela Militar, y que por defender la libertad de su pueblo pagara con su vida muriendo con un par de grillos de 60 libras remachados a sus pies junto a los del Subteniente sanfelipeño Rafael Antonio Barrios Veliz un 12 de diciembre de l932 en el Castillo de Puerto Cabello, después de una larga y penosa pasantía: hambre, azotes, enfermedades y aislamiento, por la no menos tenebrosa Rotunda.

Cuando su cadáver fue separado de Barrios, inmediatamente les fueron remachados a éste otro par llevados estoicamente por un compañero ya moribundo: Pío Tamayo.

Era el otro tipo o modalidad de torturas de las cárceles gomecistas: Apersogar vivos con muertos o con moribundos, como para hacerles más dramático y desesperante su cautiverio. https://aserne.wordpress.com/2010/01/28/h

Comentarios