“Mi nombre es el viento” un unipersonal para reivindicar la lucha de la mujer por la libertad
El 1 de abril de 1825, Simón Bolívar la asciende a coronela y le otorgó una
pensión que recibió durante cinco años, a Juana Azurduy, una indígena que junto
a su esposo se unieron a los ejércitos populares y ayudaron a destituir al
gobernador y a formar una junta de gobierno que duraría hasta 1810, cuando las
tropas realistas vencieron a los revolucionarios.
Para contar su incorporación al ejército, junto a otras
mujeres, alegrías, tristezas, penurias, para recorrer la lucha histórica feminista, el montaje
unipersonal Mi nombre es el viento,
que se fusiona al compás de la música en vivo con cada palabra de su
intérprete, la actriz Karen Corso Salinas, del Instituto Petion, un ente
cultural para potenciar la cultura latinoamericana, la presentó en la sala del
Teatro Jacobo Ramírez, en San Felipe, la noche de este 2 de agosto.
Su estreno fue en octubre del 2018, y hasta la fecha ha
tenido más de 70 funciones en diferentes salas y espacios culturales de
Argentina y es la primera vez que sale de su país.
Al respecto, dice su autor y director del grupo compuesto por
cinco personas, Marcelo Adrián Sánchez, con tiene una trayectoria de más de 25
años como director audiovisual, guionista, dramaturgo y docente y quien le ha
incorporado a la pieza elementos del cine que “ el Instituto lleva en nombre de Petion por haber iniciado de alguna
manera la libertad, fue un pionero.
Sánchez, añade que el Instituto Petion, nace en plena pandemia, pero
sus integrantes vienen de otras agrupaciones y el título de la obra fue tomado
de un fragmento del texto, el viento está en todas partes.
Señala, que el
personaje fue una soldado, y llego hasta
Teniente coronel de milicia, comandaba un grupo de mujeres, que llamo amazonas,
y cumplían diferentes labores en las zonas de combate, cruza todas las etapas
de su vida, la adolescencia, juventud, vejez, es la mujer guerrera, madre,
esposa.
Expresa, que
es una mezcla de musical y melodrama y fue olvidada como muchas mujeres que
participaron, es recién que fue rescatada del olvido.
Por su parte
Corso Salinas, psicóloga y docente de la
Universidad de Buenos Aires, explica que trabajo en circo, teatro con unos diez
años de experiencia, todo este bagaje lo aplica en su personaje de Juana
(LP/CNP 13.162)





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