23 marzo 2011

La UNEY y la Casa Bello entregaron

Con la emotiva participación del poeta Guillermo de León Calles, Doctor Honoris Causa de la UNEY, como invitado especial, la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy (UNEY) y la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello celebraron el acto de entrega de diplomas a los egresados de la segunda cohorte del diplomado Gilberto Antolínez para la formación de cronistas.
Fueron 25 los nuevos cronistas que recibieron sus diplomas de manos de las autoridades de ambas instituciones, unidas para dar vida a esta iniciativa de ennoblecer la crónica con una metodología académica apropiada, con la participación de docentes, poetas, historiadores, cronistas, que han llegado a Yaracuy provenientes de todo el país, para compartir sus experiencias y conocimientos.
El acto fue instalado por el vicerrector José Luis Najul, rector encargado de la UNEY, quien estuvo acompañado en el presídium por el secretario general accidental, Marco Castillo y la coordinadora de Postgrado, Anabel López; el presidente de la Casa Bello, Luis Alberto Crespo; los coordinadores del diplomado: José Luis Ochoa por la UNEY y Edgar Colmenares del Valle por la Casa Bello, junto al homenajeado de la noche, Guillermo de León Calles.
Del grupo de nuevos cronistas, Tomás Carabalí hizo la solicitud de los diplomas, mientras que Rosa Nerys Barboza dirigió unas sinceras palabras en nombre de los participantes, en las que agradeció a todas las personas que hicieron posible la buena marcha del diplomado, además de los conocimientos, los afectos y la compañía.
Insistió en agradecer a los profesores, con la espontaneidad y el humor que la caracteriza, el haber traído a sus pueblos y transmitirles la valentía de escribir sobre ellos como lo han venido haciendo.

Habitantes del insomnio

Le correspondió al Dr. Edgar Colmenares del Valle hacer una presentación del libro de Guillermo de León Calles, “Los habitantes del insomnio”. Sobre la nueva publicación, que incorpora crónicas sobre personajes “sin apellido” y entrevistas imaginarias, mencionó que ofrece una lección de cómo escribir a base de calidad del lenguaje y, sobre todo, de pureza de alma.
Tras recordar que el próximo 19 de mayo se cumplirán 50 años de haber dado su primera clase sobre Andrés Bello, agradeció la actitud de los graduandos, quienes se han comportado como “jóvenes entusiastas” para ser receptores de una nueva enseñanza. “Tengan la seguridad de que salen marcados por la universidad”, les dijo. Expresó sentirse satisfecho por los resultados de esta segunda cohorte y anunció tener todo listo para iniciar las clases con el tercer grupo, en proceso de conformación. “El retiro estará un año más lejos, porque no me queda otra que seguir asumiendo este nuevo apellido que tengo de ser uneyista”, refirió el académico de la lengua.

La crónica, la poesía y Andrés Bello

Con su melodiosa voz y su sencillez característica, Guillermo de León Calles mencionó que no se esperaba eso de dar una clase magistral. Sin embargo, tras saludar a las autoridades –“quienes conjugan conmigo el verbo amar en todos los tiempos”- y felicitar a los nuevos cronistas, hizo del discurso una crónica, en un recorrido magistral por los pueblos de su niñez y sus descubrimientos infantiles que fueron enlazándose hasta formar un emotivo y cálido encuentro con la poesía y el amor.
Magistralmente, contó anécdotas y recitó una de sus poesías: “Mañana es septiembre”. “Esa es una crónica –dijo al culminar- pero, ¿cómo hago para que no sea también poesía?”.
Por su parte, Luis Alberto Crespo, resaltó la importancia de conocer, realmente, al apasionado Andrés Bello, “de quien sabemos casi nada”.
Bello pensó que teníamos derecho a ser cultos, a adquirir conocimientos, refirió. Una vez más, Bello es un contemporáneo que escribió para hoy, para una Venezuela redimida de diversas formas, pero se ha dejado de lado. “Creo que es un deber y una obligación acercarnos a ese Andrés Bello como ser humano, y no como una estatua. No basta que varias instituciones lleven su nombre. Hay que entender su obra, traerlo entre nosotros”, dijo el poeta, quien resaltó el valor del diplomado Gilberto Antolínez para reencontrarse con ese espíritu de Bello al buscar la amplitud de la academia y lograr que la crónica, que es también una forma de poesía porque conjuga palabra y sentimiento, sea ennoblecida con un espacio académico.

Baile y tambor

El vicerrector José Luis Najul pronunció unas breves palabras para saludar a todos los presentes en nombre de quien ha sido motor principal en la creación y consolidación del diplomado, el rector Freddy Castillo Castellanos. Anunció el comienzo de la nueva cohorte para el 1 de abril, y saludó al profesor José Luis Ochoa, quien ha sido un pilar fundamental de este programa de formación.
Los nuevos cronistas obsequiaron esculturas a varios de sus docentes y colaboradores: al rector Freddy Castillo Castellanos, José Luis Ochoa, Guillermo de León Calles; a Josefina Alvarado, asistente de la Dirección de Postgrado, y a Edgar Colmenares del Valle, a quien también hicieron entrega de una placa de reconocimiento.
El acto culminó de manera emotiva, con la presentación de la profesora Luz María Carabalí, quien trajo su agrupación de danza y tambor para hacer un recital de poesía afrovenezolana y latinoamericana y dedicar bailes, golpes y versos a cronistas y profesores. (Prensa UNEY- Verónica Pérez Traviezo).-


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