30 julio 2012

20 años al lado de Juan Vicente Gómez

Miguel Herrera Fonseca dice que desde 1992 como un ejercicio para audicionar luego de salir del grupo teatral Rajatabla y entrar a trabajar con Levy Rosel, en una semana preparó el montaje del unipersonal de Juan Carlos Nuñez, “El Señor Juan Vicente”.
Han pasado varios años, de cuantas funciones lleva ni se acuerda, solo que en Caracas lo hizo unas veces en teatro, en barrios, en lugares abiertos, cerrados y ha recorrido casi todo el país con “El Señor Juan Vicente”.
Y fue este el montaje que este fin de semana se hizo merecedor del primer lugar en el certamen de teatro breve de la Gran explosión Cultural Bicentenaria efectuado en el teatro Antonio Mendoza de Chivacoa, coordinado por la plataforma de las Artes Escénicas y Musicales del Gabinete de Cultura del estado Yaracuy adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura.
Agregó Herrera, que desde el montaje no le ha incorporado casi nada, sino intenciones, y uno que otro gesto como al terminar la obra llevarse al silla, representativa del poder y el señor Juan Vicente se va, pero se lleva la silla, que símbolo del país, el bastón el poder “como actor lo justifico y le doy razón a todo lo que dice, el fue un efecto de lo que venía sucediendo en el país, fue una consecuencia”.
El autor en un trabajo de tesis explica que “obra hay tres elementos específicos: el monólogo, la mujer y el humor. Me sentía muy cómodo con mi cambio de estilo, encuentro una nueva visión de la mujer, de enfocar a la mujer”. Todo esto figura en el unipersonal.
De modo que puede hablarse aquí de una retórica humorística que contiene y devela una idiosincrasia, una manera de ver el mundo, una ideología El humor sirve de válvula de escape a las mujeres del teatro de José Gabriel Núñez, suelto en parlamentos como “Uno no puede acostarse con las mujeres”.
Por su parte explica, el actor Alberto Rivero que en la obra se observa deslazamiento en el espacio escénico ya través de él y de su voz, su cuerpo va involucrando en una atmosfera al espectador y lo atrapa logrando un clima y lo sonoro de la voz se adapta al personaje; hay un trabajo de vocalización y trabajo diafragmático para poder interpretarlo. El actor es un elemento semiótico que es el lenguaje verbal y no verbal como lo es el bastón como elemento escenográfico y semiótico.
Herrera, es el director del teatro Universitario del IUTY.

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