28 septiembre 2013

Rubén Capriles: un director es un comunicador


La noche de este viernes 27 Rubén Capriles, dirigió a la Orquesta Sinfónica de la Juventud Yaracuyana, como director invitado en un concierto romántico.

Del periodo romántico interpretaron las obras de “Obertura fantasía de Romeo y Julieta” basada en la obra homónima de Williams Shakespeare, una tragedia de amor por excelencia y  “Sinfonia No 4 en Fa menor Op.36” de Pyotr Ilyich Tchaikovski con sus seis movimeintos y el “Concierto para oboe y orquesta” de Alessandro Marcello, del periodo barroco y como solista Rodrigo Escalona.

Capriles, define a un director como “un facilitador  que hace que coincidan muchas horas de trabajo de cada  uno de los integrantes, une a los esfuerzos de ellos y su aporte se traduce en una ejecución compartida con la  audiencia. Básicamente es un comunicador”




 

Agrega que entre las virtudes de un director están  la disciplina, constancia y la humildad y además tener mucha pasión por lo que hace. Un director debe ser humilde porque es el canal de la comunicación, es un cargo que se necesita en la orquesta y es de alta jerarquía y autoridad desde el punto de vista del intérprete  si no se da esa humildad como mecanismo en la comunicación el trabajo no es eficiente.

Y sobre el movimiento musical que es El Sistema dice que “la constancia  y disciplina son las claves que han permitido consolidarse en el tiempo, la naturaleza de lo musical exige  esto y cuando  los estudios musicales se institucionalizan con apoyo del Estado, la comunidad y padres la  institución que se nutre de estas virtudes puede trasmitir de generación en generación y muchos que empezaron como alumnos ahora son docentes”

 

 

 

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