29 marzo 2014

Carlos Rojas Malpica: La riña de gallos tiene muchas aristas, una de ellas la adicción


"La riña de gallos como ludopatía adictiva", fue la conferencia que este 28 se dictó en la Gallera cultural, en San Felipe organizada por Rotulo Ediciones, el médico psiquiatra Carlos Rojas Malpica.

Su motivación para este trabajo, nace con una consulta de un criador de gallos de pelea, nacido en Colombia que llego al país y trabaja en una empresa y el dueño era gallero. Se convirtió en jugador de gallos y en los últimos meses se volvió violento y de allí la consulta que lo movió a la investigación, que ha llevado a varios escenarios dentro y fuera del país.

Un tema casi folclórica, sin embargo tiene aristas relevantes y una de ellas las adicciones, que no son fenómenos ahistóricos que se dan en una determinada circunstancia, que condiciona a personas y que algunos grupos exageran ese comportamiento  dando  lugar a cuadros patológicos, por ejemplo la relación entre drogas y movimiento hippie  en la búsqueda de conductas nuevas y esto tiene que ver con la atmosfera de guerra a propósito de la de Vietnam; así como hoy hablamos de la adicción a las compras en reciprocidad con  la sociedad de consumo; igualmente la cultura tecnológica.

“Me importa la carga simbólica que portan las adiciones, y en este caso a la riña de gallos que se remonta a lo antiguo con profunda carga simbólica” dijo.



 

-¿Cómo es el comportamiento de un jugador de  gallos?

-En el momento del combate de gallos, se producen una serie de emociones, reacciones que son importantes para comprender la causa por la cual  el gallero se hace adicto a jugar y apostar. Y eso es posible porque hay todo un contexto cultural y de tradición histórica  que pasa por lo que significa el gallo como símbolo cultural y social y también lo que representa ser gallero y  la valoración que porta, en su ambiente de pelea de gallos.

-¿Cómo se relaciona simbólicamente el gallo a través de lo cultural?

- Con el amanecer, con la mañana, la aurora, con la virilidad y a partir de allí con el machismo.

Se dice que los hebreos, fenicios consideraron importante la cría de gallos, y hasta a Cleopatra le gustaban los gallos. Debe estar en muchas culturas pero esta como oculto, no es visible, pero cuando se rescata se da cuenta hasta donde ha logrado penetrar.

Es una actividad vinculada con la violencia y por otra parte con el alcohol, porque el gallo es si mismo es un símbolo.

¿  Y en la literatura?

-Hay mucha literatura alrededor del gallo, por ejemplo Gabriel García Márquez en “El coronel no tiene quien le escriba” un personaje es un gallo;   juan Rulfo en la novela “El gallo de oro”; Rómulo Gallegos en “Doña Bárbara” en el momento en que José Luzardo asesina a su hijo fue en una riña de gallos.

También está la “Oda al gallo” de Pablo Neruda ( Vi un gallo/de plumaje/castellano:/de tela negra y blanca/cortaron/su camisa,/sus pantalones cortos/y las plumas arqueadas/de su cola./Sus patas enfundadas/en botas amarillas dejaban/brillar los espolones/desafiantes/y arriba/la soberbia/cabeza/coronada/de sangre/mantenía/toda aquella apostura:/la estatua/del orgullo.)

Existen exaltaciones como la de San Agustín (la cabeza erguida, las plumas erizadas, los violentos golpes, la ostentación en la marcha, los movimientos. Agustín distingue en seguida varios signos propios de los gallos: por una parte, signos de triunfo: el soberbio canto y las plumas recogida se informa de rueda, que muestran un orgulloso dominio; por otra, signos de derrota: el cuello desplumado, la voz deforme y los movimientos torpes. Todo signos  signos naturales, y en ellos la relación entre el significante y el significado es una relación de causa y efecto. (www.bdigital.unal.edu.)

Y se cuenta, que Hernán Cortes, llego con gallos y  unas palabras atribuidas a Sócrates, antes de su muerte "Critón, le debemos un gallo a Esculapio. Paga mi deuda y no la olvides".

-¿Se parecen los atributos del ave al dueño?

- El gallo es símbolo de muerte y vida, en el combate el reto es a muerte, hay una trasmutación entre hombre y gallo y gallo y hombre, el gallero se siente como un gallo y su propia identidad está basada en el.

Hay una transubstanciación psicológica, una reciprocidad simbólica las propiedades del gallo al gallero y viceversa y es eso lo que mantiene a través de la historia que después de más de dos mil años sigan las apuestas de gallo.

Hay registros sobre el gallo como símbolo de la violencia, y también de virilidad, tener un gallo muy bravo es como si su dueño tuviera ese atributo del animal.

El gallo de pelea tiene actitud para el combate y el gallero se hace desde muy niño, hijos de padres galleros quienes desde pequeños están en ese ambiente, quizás se convierta en eso.

Con estudios científicos se ha  comprobado  la relación con  la recompensa y lo más seguro también pueda aplicarse a los galleros que con el correr de los años  van reduciendo de la vida existencial,  sus valores, costumbres, todo comienza a girar  con el mundo de los gallos y con estereotipos, frases, lenguaje del momento en  la gallera que se corresponden a un estado afectivo.

También se correlacionan los datos de la observación empírica con los hallazgos científicos de la investigación clínica y de las neurociencias, así como con un postulado nuestro que sostiene que en la enfermedad mental hay una pérdida de libertad y complejidad, que se acompaña de un enclavamiento en un comportamiento altamente predecible que una vez desencadenado da muy pocas posibilidades de modificación, al que en otros trabajos, hemos denominado enfermedad mental como ananké. De la misma manera, se evidencian los componentes simbólicos y antropológicos que mantienen en la historia y en la vida personal, el comportamiento adictivo del gallero.”

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